Los retos de las ciudades vienen determinados en primer lugar, por sus propios problemas, y en segundo, por la propia visión de la ciudad. En efecto, sólo habiendo interiorizado los problemas a los que se enfrenta una ciudad y al mismo tiempo, cruzando estos problemas con los valores y prioridades de la misma, será posible la formulación de los retos.

Los retos de una ciudad son, en definitiva, la manera que ésta tiene de afrontar sus problemas. En el caso de Orihuela, siguiendo el marco europeo de la Política de Crecimiento Europa 2020, los retos urbanos se plantean desde el punto de vista de una ciudad inteligente, sostenible e integradora.

1.- Una mejor introducción de las nuevas tecnologías en la gestión y el funcionamiento de la ciudad.

Las nuevas tecnologías como herramienta garantizarán la modernización de la administración facilitando los procedimientos, evitando las gestiones in situ y favoreciendo una administración sin papel. Asimismo, y teniendo en cuenta el territorio tan extenso y fraccionado, las TICs permitirán una gestión más eficaz y eficiente de la ciudad.

2.- Una ciudad participativa, cohesionada e inclusiva.

Los modelos de buena gobernanza y buen gobierno, garantizan una mayor participación de la ciudadanía en la toma de decisiones, empoderándola y haciéndola corresponsable en la gestión de la ciudad. La mayor representatividad de todos los agentes sociales así como de los ciudadanos garantizará velar por sus diferentes intereses, sin distinción de origen, género o discapacidad.

3.- Un destino turístico excelente con una gran oferta diversificada.

Conseguir una mayor afluencia de turistas por la gran y diferenciada oferta de Orihuela es uno de los resulta dos esperados así como su diferenciación del resto de los destinos competidores, aumentando el gasto medio de los turistas, descongestionando la Costa y redirigiendo el turismo al centro y acabando así con la estacionalidad.

4.- Una ciudad cuidada, sostenible y con calidad de vida.

La mejora del paisaje urbano del centro histórico y la puesta en valor de todo su patrimonio aumentará el sentido de pertenencia de la población y preparará el espacio urbano para la llegada de nuevos visitantes.
Así mismo, conseguir un centro urbano libre de emisiones de CO2 a través de la construcción de carriles bici e itinerarios peatonales es también uno de los resultados a conseguir.

5.- Un centro comarcal competitivo y económicamente dinámico.

Recuperar la capitalidad de Orihuela como cabeza de comarca, a través de la activación del comercio y de los servicios que puede proveer a toda la Vega Baja del Segura es uno de los resultados a conseguir. Recuperar la centralidad pasa también por ofrecer una serie de comercios y servicios únicos en la comarca, de calidad y diferenciación. Asimismo, como capital de la huerta de Europa, Orihuela quiere favorecer un sector económico y del conocimiento que sentará las bases del futuro clúster agroalimentario de Orihuela.